Mostrando entradas con la etiqueta ¿premios? literarios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ¿premios? literarios. Mostrar todas las entradas

Estrechez de miras

viernes, 3 de junio de 2011

Las escritoras son 'muy diferentes' a sus colegas varones. "Leo cualquier texto y, en un solo párrafo o dos, ya sé si escribe una mujer o un hombre. Y no me da igual". Los 'pecados' de las escritoras, en opinión de Naipaul son: "sentimentalismo y estrechez de miras".
Firmado: V.S. Naipaul, Premio Nobel de Literatura, miembro de la élite literaria, la de los contratos editoriales y las ruedas de prensa y las charletas en el campus de Harvard. Autor incluido en compendios y antologías varias de la denominada literatura universal, asi como en los libros de texto de enseñanza obligatoria y manuales universitarios al uso. Forjador de tópicos y paladín de la discriminación estilística por motivo de género. Pilar fundamental de sanbenitos femeninos y mente preclara que ilumina el estrecho mundo intelectual de las hembras.

El mundo es lo que es. Unga.

Read more...

Madame Callil

jueves, 26 de mayo de 2011

Acabo de leer aquí los motivos que llevaron a Carmen Callil -editora y escritora, creo- a retirarse del jurado del premio Booker International al decidirse la adjudicación del mismo a Philip Roth, escritor estadounidense consagrado, en una terna de trece autores entre los que estaba Juan Goytisolo. Hombre, no veo yo a los neoyorkinos, por ejemplo, lanzándose a comprar lo último de Goytisolo, ni a los gasolineros de Houston poner sus obras fundamentales en las baldas del seven-eleven del barrio. Vamos, que el premio huele a negocio que mata. Como todos, imagino. Me ha gustado ver cómo intenta desgranar sus criterios técnicos pero más me fascina el tema de la diferencia de gustos sobre las lecturas. Dice que Roth está sobrevalorado. Hace unos catorce años una compañera de la carrera me confesó que su libro favorito, que más veces había leído, era nada menos que Madame Bovary. Casi me caigo de la baldosa. Ahí estaba yo, intentando ser comedida al decirle que sí, que Flaubert era un pedazo de escritor, pero que probablemente ese ladrillo era el mayor coñazo infumable que había tocado en mi vida. A-BU-RRI-DO dije. Sus ojos como platos me miraban. Una vez reconocida la parte técnica, ¿por qué hay que disculparse por los gustos de uno?, ¿acaso no es fácil admitir que mi disfrute de autores japoneses, por ejemplo, puede suponer un jaquecón insoportable para el de al lado? Más o menos como el sopor interminable que me producen a mí los clásicos rusos. No me cuesta imaginarlo, pero aunque me gusta cómo Callil explica el efecto que produce en ella Roth: "Se repite y se repite sobre los mismos temas en cada uno de sus libros. Es como si estuviera sentado sobre tu cara sin dejarte respirar"; la mujer se cae con todo el equipo cuando sentencia: "No lo considero escritor para nada". Decir eso de Roth, por mucho que el Booker sea un negocio, la desacredita a ella, no a él.         

Read more...

ShareThis

Sobre mí.

Copia, si quieres, pero méntame.

Licencia de Creative Commons

Visitas

  © Blogger template Writer's Blog by Ourblogtemplates.com 2008

Back to TOP